domingo, 16 de marzo de 2008

I want to go back.

Esto lo escribí hace dos veranos, pero me parece tan apropiado para esta época...

Sufre cuando siente que no puede controlar su vida, sufre cuando siente que no se puede escapar de aquello que la rodea.

La soledad es sagrada, y en estos momentos siente que alguien ha entrado en su templo y la ha arrancado de él como se arranca una flor del prado. Se la ha llevado muy lejos a una cárcel disfrazada y ahora no puede marcharse porque aquí no encuentra ningún lugar donde esconderse. Aquí donde el anonimato no existe se siente ultrajada por las miradas, se siente terriblemente avergonzada, como si la hubieran subido a un escenario y la iluminaran con un foco para que todos pudieran verla, allí arriba, sola y aplastada por esa gigantesca sensación de vergüenza que se la traga, que la hace más pequeña aún. Entonces se encierra en su cuarto, en su casa, la casa…una casa que no siente suya, en la que no quiere estar, en una ciudad en la que no puede ser invisible, donde las miradas lo juzgan todo y el cotilleo, como deporte nacional, adquiere aquí un número de seguidores no insólito en comparación con el resto del país pero si molesto.

Sufre cuando el espejo le devuelve una imagen espantosa, esa imagen horripilante y a la que le cuesta mantenerle la mirada, esa imagen que siente como una bofetada: la suya propia.

Sufre cuando la ansiedad la devora mientras ella no controla sus ansias de arrasar con las reservas alimenticias de todo el planeta y sufre también cuando la desgana lo llena todo y decide quedarse encerrada en un cuarto que no le sirve de refugio.

Ante todo eso sufre, pero ve esa pequeña puerta de salida que los días le acercan, más que verla sabe que está, que estará, y la ansía, la sueña. La puerta que la devuelve a su templo, que le permite soledad infinita siempre que la desee, esa soledad con minúsculas que viene y se va, que depende de la gente que se mueve a su alrededor, esa soledad que la ampara y la socorre cuando se siente agotada de fingir que no está sola. Si, sueña con alcanzar la puerta para poder salir corriendo de esta ciudad de comentarios a sottovoce, para volver a sus escondites, a los que ya conoce y a los que le quedan por descubrir, para sentir que puede ser invisible y no tiene que avergonzarse, para sentir que puede colarse entre las gentes sin que nadie repare tan siquiera en ella.

Es realmente agradable soñar con todo ello, es reconfortante y a la vez le ayuda a hacer menos larga la espera. Sin embargo cada vez más frecuentemente siente que todo se le viene encima y se vuelve a acordar de esas opciones emancipadoras, piensa en la idea fascinante de libertad, y por dentro mientras una parte se detiene imaginando el final, otra extiende su mano desesperada hacia la puerta en un gesto que ruega, que pide por favor, que se agarra a la vida, que quiere aguantar un poco más, se aferra con fuerza a los sueños y esperanzas.

6 comentarios:

mercedes escribano dijo...

P
R
I
M
E
R
A
[!]

mercedes escribano dijo...

bno bno bno... cReo q tdas o aL mnos yOo m sieNt iDentfcada cn lo q sCribiSt aCe tant tieMpo..es pRecioso y sueÑo cn q aLgn dia la saLda qde cRca y pDer dmStrar asta dnd e cnSeguido yeGar..

tQ[*]

Anónimo dijo...

Hola linda!!!

Me encanto la entrada... me identifique mucho con lo que escribiste!!!

Te mando muchos besos!!!
Cuidate...

«Nya_©» dijo...

Hola,

Eso que has escrito es precioso, real... En mi opinión, la mayoría de nosotras necesita saber que esa puerta está relativamente cerca para poder seguir adelante. Me siento muy identificada con lo que escribes. También necesito ir de la mano de la "soledad" para sentirme auténtica. Me ponen nerviosa los juicios.

Sólo estando sola sé que no seré juzgada por alguien que no comprende mi situación, que no es capaz de ponerse en mi lugar. Volver a casa es un alivio, pero al mismo tiempo supone una pérdida de la libertad que nos otorga la ciudad de Madrid. En esto me parece que somos muy parecidas. Sin embargo, debemos de intentar enfrentar la situación y sobrellevar las circunstancias de la mejor manera posible para que las personas a las que queremos no sufran.

Me ha gustado mucho tu entrada.

Por cierto, la chica de la foto NO está gorda.

Mil gracias por tu comentario.

UN BESITO MUY FUERTE, Y MUCHO ÁNIMO

MUACK

Narya dijo...

Es bonito lo que escribiste... me gusto mucho, me hiciste pasar un rato entretenida en el curro, jejejeje

Besos

Dead Drusilla dijo...

Me ha encantado eso q escribiste, yo no soy capaz de escribir algo así, pero al menos se entender perfectamente a q te refieres con todo eso.
Espero q estes bien preciosa. Cuidate muchisimo y mucha fuerza!!!
Un besazo!!